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Nada puede ya faltarme
Estrofa 1
Nada puede ya faltarme,
porque Dios mis pasos guía
a la tierra saludable,
en divinos frutos rica.
Dulce néctar de reposo
son sus aguas cristalinas;
ellas dan, salud al alma
y la llenan de delicias.
porque Dios mis pasos guía
a la tierra saludable,
en divinos frutos rica.
Dulce néctar de reposo
son sus aguas cristalinas;
ellas dan, salud al alma
y la llenan de delicias.
Estrofa 2
Por la senda me conduce
de su ley, con mano pía,
por amor a su gran nombre,
fuente viva de justicia.
Cuando el tenebroso valle
cruce de la muerte fría,
no tendré temor alguno
siendo Dios el que me guía.
de su ley, con mano pía,
por amor a su gran nombre,
fuente viva de justicia.
Cuando el tenebroso valle
cruce de la muerte fría,
no tendré temor alguno
siendo Dios el que me guía.
Estrofa 3
Con su vara y su cayado
me dará consuelo y vida,
y ante los que me persiguen
mesa me pondrá, surtida.
Con el bálsamo divino
mi cabeza aromatiza,
y rebosa ya la copa
que me colma de alegría.
me dará consuelo y vida,
y ante los que me persiguen
mesa me pondrá, surtida.
Con el bálsamo divino
mi cabeza aromatiza,
y rebosa ya la copa
que me colma de alegría.
Estrofa 4
La misericordia santa
seguirá la senda mía,
y de Dios en las mansiones
moraré por largos días.
Nada puede ya faltarme
porque Dios mis pasos guía
a la tierra saludable,
en divinos frutos rica.
seguirá la senda mía,
y de Dios en las mansiones
moraré por largos días.
Nada puede ya faltarme
porque Dios mis pasos guía
a la tierra saludable,
en divinos frutos rica.
'Nada puede ya faltarme' is a Spanish paraphrase of Psalm 23, likely translated from the German 'Der Herr ist mein Hirt' tradition or directly from the Psalm, used in 19th-century German hymnody.